martes, 29 de marzo de 2016

LAS ESTRELLAS DE LA TIERRA




Dentro de muy poco tiempo esta flor que le es tan fiel al invierno se irá después de haber alfombrado la tierra con sus pétalos y flores; orgullosa de si misma acompaña al invierno y sabe de sus cuitas y de su cansancio. Es una flor amable que acompaña al invierno y le da la bienvenida a la primavera.
                                           
  A esa dama hermosísima
y bella que va llenando el lugar de luz y belleza por donde quiera que pasa. Da la sensación de ser como un pincel mágico que mojando en diferentes colores le diera por pintar un lienzo en blanco llenándolo de colores: azules, verdes, violetas, fucsias, blancos, amarillos...


Cuando nos hacemos adultos perdemos mucha de la fascinación por las cosas que teníamos cuando niños. Era especialmente emocionante escuchar como silbaba el viento en las noches de invierno y unos a otros nos contábamos historias en las que él era su mayor protagonista y exacerbaba nuestra imaginación infantil. Eramos capaces de oír el murmullo del agua en las fuentes y disfrutábamos planeando en el aire con los brazos abiertos imaginando que volábamos. Todo era posible, pues todo era imaginable, pero... esa magia desaparece cuando la realidad se va imponiendo a nuestro pesar.
Recuerdo saltar entre las piedras del río, con cuidado de no resbalar entre musgos y algas. Oír el murmullo de las fuentes y ver nadar los patos en el estanque mientras un aroma a mirto nos rodeaba guardándonos. La idea de que el agua estuviera formulando palabras parecía absurdo pero no por eso dejaba de prestar atención al sonido de sus murmullos pareciendo que quisieran contarme secretos del jardín. Y es que el jardín es como el inmenso auditorio de un concierto donde la música que se oye nunca es igual.




La camelia sasanqua cuando llega su momento se despide desprendiéndose de   los pétalos uno a uno los cuales van cayendo al compás del viento, dejando una mágica alfombra a sus pies.Costumbre que no tiene la camelia japónica, la cual llegado el momento arroja la flor al suelo, como una bella dama antiguamente el pañuelo, por si un galán quisiera quedársela...galanes que hoy en día ya no quedan, ni ojales en las solapas donde lucirlas.




Cuenta la leyenda que al principio de los tiempos, una noche, las estrellas jóvenes discutían y rivalizaban entre ellas sobre cual era la más bella ocasionando una trifulca entre todas las  estrellas del cielo, pues todas querían ser la reina de la belleza. Y... a ver quien ganaba? ¡yo brillo más! ¡ yo soy más grande! ¡yo más ligera!

Con sus discusiones rompieron la paz del firmamento por lo que la luna intervino y, decidió que la mejor manera de poner orden era que las estrellas se repartieran por el cielo y así todas lucirían su belleza.


Las estrellas obedientes acataron la ley nueva... Unas se esparcieron hacia el norte, otras hacia el sur, otras se agruparon formando estelas de luz...

Cuentan también, que pasado el tiempo, cansadas vieron u árbol que resultó ser una camelia, lucía gran cantidad de flores blancas y decidieron reposar en ella, durmiendo las estrellas cada una en una flor.

Al día siguiente, recuperadas las fuerzas, pensaron que esas flores eran como un cielo para vivir en ellas y así fue como las estrellas se convirtieron en camelias. Desde entonces, las camelias blancas son las estrellas de la tierra, compitiendo con las del cielo y brillando como ellas.
















miércoles, 23 de marzo de 2016

EL REDOBLE DEL TAMBOR


Yo no recuerdo cuando oí mi primer redoble de tambor, quizás en el vientre de mi madre, es posible, pues una corriente eléctrica me recorre la espalda, la piel se me eriza y mi alma se llena de una emoción difícil para mi de describir.

Recuerdo de mi infancia el frío que acompañaba siempre a la Semana Santa, la espera en las calles, el silencio y los cirios encendidos envueltos en sus capuchones para que una ráfaga de aire  no los apagara de un soplo y para que la oscuridad se hiciera sentir y la pena del alma saliera de los corazones. Recuerdo las mantillas de mi madre, las palmas.

Las procesiones avanzan siempre cortando la noche acompañadas por el sonido hiriente de las cornetas y por el ritmo grave de los tambores, cuyo eco devuelven los empedrados de las calles. Los ojos se alzan hacia los picudos capirotes y hacia las cruces de las procesiones que acompañan los pasos  y que casi llegan a rozar balcones y gárgolas.
El carácter solemne de la Semana Santa hace que tanto creyentes como no creyentes experimenten una profunda emoción al paso de las silenciosas procesiones .Los hábitos y los capirotes que ocultan a los cofrades  garantizan que solamente Dios los ve y esto acentúa aun más el carácter dramático de los pasos y procesiones.
El origen del capirote o capuchón
está en los comienzos de la inquisición, cuando a las personas que estaban castigadas por motivos religiosos se les imponía la obligación de usar una prenda de tela que les cubriera pecho y espalda y un cucurucho de cartón en señal de la penitencia que les había sido impuesta.
En la semana santa, existe un motivo de penitencia fundamental; los penitentes salen en procesión para limpiar sus pecados y mostrar públicamente su arrepentimiento. Las luces que portan muestran que caminan hacia la luz que es Cristo y siendo un acto público de fe, es una de las más sublimes manifestaciones externas y públicas con las que se pide mejorar. La manifestación privada de la fe pasa a ser pública y las calles se convierten en  iglesias.
Todo se envuelve de color y sonido, las emociones afloran ante el lento ritmo de los tambores, la marcha de la procesión, el balanceo de los pasos y el quejido doloroso de las saetas.
Incluso no siendo religioso, es difícil no emocionarse ante una atmósfera que conmueve.

La Semana Santa es la fiesta cristiana por antonomasia: Fue en Tierra Santa donde se inició la conmemoración de la pasión, muerte y resurrección de Cristo, creándose una liturgia específica y generando las primeras procesiones, no con imágenes como en la actualidad, sino con las propias reliquias de la pasión.
Las fechas de la celebración difieren de año en año, dado que la fiesta no está sujeta a una fecha específica sino a un fenómeno astrológico: primer domingo después de la luna llena tras el equinoccio de primavera.
 Resulta complicado saber cuando y cómo se celebró la primera procesión del cristianismo: En el Nuevo Testamento se describe al propio Jesucristo entrando de forma procesional en Jerusalén, rodeado de una multitud de seguidores.
 Las procesiones tienen un origen bíblico. En los primeros siglos la iglesia hizo suya esta tradición, pero tuvo que restringir cualquier manifestación pública debido a las crueles persecuciones a las que eran sometidos sus miembros.. Durante mucho tiempo las procesiones se celebraban dentro de los claustros y no empezaron a salir a la calle hasta los siglos X y XI
El Concilio de Letrán, en 1215, permitirá que dicha penitencia sea pública en las cofradías, pero con la obligación de que sea anónima para que nadie presuma de ello, ni trate de ganar ningún prestigio. Por eso se impone el antifaz, para que todos sean iguales ante la penitencia, desde el noble o el duque hasta la prostituta.


..















martes, 15 de marzo de 2016

EL INVIERNO

Llueve y la lluvia golpea los cristales con fuerza, llamando como para que le abran la puerta. La oscuridad, no hace nada que ha invadido el valle y ha atrapado al sueño en su propio silencio y, afuera, se oye un lamento colarse entre las abiertas heridas de la casa vieja. Los faroles parpadean asustados ante la naturaleza que reclama y a gritos viene a realizar su penoso trabajo.
Es la danza del invierno que llama, que llega y despierta con rudeza la naturaleza haciendo que toda ella se agite.
Ruge, ruge cuando viene bajando el sendero azotando todo lo que encuentra a su paso. Las hojas mojadas por la lluvia que descansaban al fin para fertilizar la tierra, se ven arremolinadas y asustadas en un rincón del camino no sabiendo muy bien hacia donde dirigirse. Se sabe fuerte, poderoso: es arrogante, es orgulloso. Es el rey. Ante él, todas las fuerzas de la naturaleza se inclinan, mientras pasa arrogante y adusto por entre valles y mares, por entre pueblos y ciudades y todos ante él, ante su poder y su fuerza se esconden en sus casas, temerosos, esperando que abandone el lugar.     
Cuando hay temporal, el mar se agita levantando inmensas olas y, en el valle, los eucaliptos danzan al oír el silbido del viento. Se doblan, se descarnan, se desnudan de sus ramas heladas de invierno, mudan su corteza que el viento arranca a mordiscos mientras la lluvia arrecia  sin piedad.

SIN EMBARGO
                                                                                   

    "La lluvia tiene un vago secreto de ternura,
                                                                                          algo de soñolencia resignada y amable,
                                                                                          una música humilde se despierta con ella
   
                                                                                   que hace vibrar el alma dormida del paisaje."
                                                                   Federico García Lorca



Hay una lluvia violenta; también una lluvia mansa y dulce que penetra sin lastimar la tierra, una lluvia que no se siente hasta que alcanza el ser más profundo de las cosas, una lluvia menuda que danzando se la lleva el viento. 
Orballo es melancolía, es agua leve y persistente. Si es más fina se llama "poalla", como polvo de agua, pero también puede llover a "caldeiros." Eso es mucho, muchísimo.
La morriña es como la saudade y aunque se diga en diminutivo esconde una melancolía atroz. Morriña por la vida en la aldea, por los afectos, por el paisaje gallego de montañas suaves,  por la dulzura del idioma, por el sonido de la gaita, por el orballo si no aparece, o por el contrario si aparece el orballo.
Da intimidad y silencio a las almas.

  
Abajo, en el valle, la niebla otorga al bosque la virtud de un silencio extremo y lo sepulta en capas de tiempo, mientras en las cimas de los montes, el día está luminoso y fresco.
Los mirlos y las pegas, levantan el vuelo a nuestro lado mientras la niebla sigue envolviéndolo todo, llenándolo de misterio.
Y, es que, ¡CHISSSS!,el invierno se va.




martes, 8 de marzo de 2016

En la memoria del tiempo

El pazo es un tipo de casa solariega gallega, de carácter señorial, normalmente ubicada en el campo, antiguamente residencia de nobles y reyes.
En tierras coruñesas, cercanas a la ría de Betanzos, se levanta el pazo de Meirás, una de las mejores
muestras de construcciones nobiliarias gallegas. Es un pazo señorial y a pesar de su aspecto medieval, es de finales del siglo XIX. La primera piedra se colocó en 1893 y está edificado sobre las ruinas de una antigua fortificación destruida por las tropas francesas durante la guerra de la independencia.

Emilia Pardo Bazán provenía de una acomodada y aristocrática familia gallega de tradición liberal que heredó un importante patrimonio por vía materna y paterna.. Su madre, Luisa Bazán, fue la que tuvo la idea de reconstruir la propiedad de Meirás.

 Doña Emilia lucha incansablemente por la emancipación social e intelectual de la mujer y denuncia constantemente la desigualdad educativa en función de los sexos.
Está considerada la mejor novelista española de siglo XIX y un de las escritoras más destacadas de nuestra historia literaria.
Pasaba, Doña Emilia, largas temporadas en el Pazo, especialmente en verano. Todo él está rodeado de una enorme finca con bosque y jardines en los que abundan cruceiros, fuentes y piezas arqueológicas.

Una vez terminada la guerra civil las nuevas autoridades franquistas, buscan un lugar donde agasajar al dictador; y con el fin de financiar la operación para hacerse con el Pazo constituyen una comisión que denominaron "Junta Provincial Pro Pazo del Caudillo".
 Todos ellos fueron ampliamente recompensados con títulos que otorgó Franco. Por ejemplo al banquero Pedro Barrrie de la Maza  se le concedió el título de conde de Fenosa  esto es,( Conde de las Fuerzas Eléctricas del Noroeste Sociedad Anónima).

La junta adquiere el Pazo y una extensión de terreno de algo más de tres hectáreas por 415.000 pts de la época. Sin embargo parece que nunca se llegó a ejecutar el pago en su totalidad y ni siquiera se le permitió a la familia de Emilia Pardo Bazán retirar los efectos personales.

La extensión del terreno original del Pazo no pareció suficiente a los miembros de la "Junta Pro Pazo del Caudillo" y decidieron ampliar en algo más del doble la extensión de la propiedad. Para ello tomaron directamente las leiras  que se encontraban más próximas al Pazo de Meirás e incluso alguna casa.

Muchos labradores fueron obligados bajo amenaza de muerte, a subir en camiones militares con el fin de formalizar en Betanzos, o en la misma sede del Banco Pastor de la Coruña ( propiedad de Pedro Barrie de la Maza), el cambio de titularidad de los edificios. Las fincas eran valoradas, en el mejor de los casos, a precios de miseria que los labradores tenían que aceptar por la extorsión a la que fueron sometidos.

La memoria es silenciada por el terror en el que vivieron estos propietarios de fincas. Testigos de la época y el momento declaran haber visto como unas 30 personas lloraban en el Banco Pastor al verse obligadas a deshacerse de los terrenos, que en la mayoría de los casos, eran también su medio de vida.
Para el financiamiento de las obras y demás gastos se editaron unos bonos de supuesta aportación voluntaria, pero lo cierto, era que las propias autoridades franquistas, eran las que fijaban las cantidades a aportar.




La recaudación por bonos "voluntarios" se intentó vender con éxito, pero fue un auténtico fracaso. La "Junta" precisaba dinero e idearon la manera de conseguir recursos, todos ellos basados en la extorsión y en el uso fraudulento del dinero público.

Hoy se sabe que el pazo de Meirás no fue un regalo del pueblo al dictador y consecuentemente a su familia. Se sabe que en los 37 veranos que Franco pasó en el Pazo, se expoliaron obras de arte bajo
extorsión, que hubo un incendio provocado para espoliar obras de arte que a día de hoy sigue sin esclarecerse.


Los delitos, los abusos, los asesinatos y las extorsiones y el dolor causado bajo este tipo de regímenes totalitarios jamás prescribe y se queda para siempre en la memoria del tiempo.

martes, 1 de marzo de 2016

Colón: El navegante del atlántico.

                                 

 Hoy día 1 de marzo se conmemora la llegada de la carabela Pinta al puerto de Baiona con la noticia del descubrimiento de América.                                     

                                                                              ¿Genovés? ¿Gallego? ¿Portugués? ¿Aragonés?. Muchas han sido las conjeturas que se han hecho a lo largo de la historia sobre el lugar de nacimiento de Colón  y pocas han sido las figuras históricas tan controvertidas y ofrecido tantos rasgos ambiguos como la del navegante. No quiso nunca que se conociera su origen, ni su patria y cambió varias veces de nombre.                                                                 

Expertos de la Universidad de Santiago de Compostela afirman que Cristóbal Colón era gallego. Encajaría , desde luego,  en la idiosincrasia del gallego, su forma de vida y, su paradoja vital de la emigración, ya que existe en el alma gallega el afán de aventura, la necesidad de conocer otros mundos y al mismo tiempo el deseo o la necesidad infinita de regresar.
Colón nació en Poio, según historiadores gallegos, una aldea cercana a la ciudad de Pontevedra,  fue corsario antes de convertirse en señor de Soutomaior ( Galicia) y conde de Caminha ( Portugal).

Luchó contra los "irmandiños" y después contra los reyes católicos, a favor de Portugal. Estos le declararon en rebeldía y huyó a Madeira donde concibió su proyecto aunque, al parecer, no era nuevo; en realidad, era incluso popular entre cartógrafos y navegantes como posible alternativa a la larga ruta de las especias.

Volvió a Castilla a reclamar sus posesiones pero los reyes le obligaron a renunciar a ellas y a cambiar de identidad, cosa que hizo en más de una ocasión. A cambio, autorizaron su expedición a las Indias.

Eduardo Esteban, presidente de la "Asociación Colón gallego", afirma que Poio, " es el único sitio del mundo en el que hay un apellido Colón"
Otra de las pruebas más importantes que esgrimen los defensores de que Colón era  gallego, es que éste bautizó con nombres de la ría de Pontevedra hasta 133 lugares y accidentes geográficos del Caribe.
Le puso el nombre de "La Gallega" a una isla, a dos naves y aun navío: "El Gallego". El almirante no impuso en sus bautizos un solo nombre en recuerdo de Génova, Saona, Liguria, ni de ningún otro pueblo de Italia. Afirman, además, que los navíos del primer viaje llevaban tripulantes gallegos.


"La Gallega fue la nave capitana del primer viaje, dedicada a Santa María patrona de Pontevedra y que según parece, la santa María, se construyó en los astilleros de Pontevedra.

 La primera localidad de Europa a la que llegó la Pinta después de volver de América fue a  "Baiona", municipio situado en la parte meridional del área metropolitana de Vigo.

Razones muy poderosas le llevaron, sin duda, a guardar tan celosamente, a Colón, sus orígenes.


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