Entre brétemas.
A nosa Galicia
jueves, 2 de julio de 2026
Brazos para la siega : SEITURA
miércoles, 29 de abril de 2026
Cuando florecen las glicinas

"Si el cuquillo no ha venido el 25 de abril, o se ha muerto, o lo han matado, o es que no quiere venir".
Pero no sólo han llegado los cuquillos y los vencejos cruzando el aire, también golondrinas y aviones están aquí ya muy cerca de nosotros. Es el sonido de la vida
La tierra suspira alegre en Abril que huele a jazmín y a azahar.
La tierra en abril suspira y entre suspiros se llena el aire de aromas del jazmín, el azahar y las glicinas. Hay una preciosa luz que inunda la tierra. No cabe duda que, en otoño, los colores hacen soñar; sobre todo, a aquél que lleva en el corazón a un artista; son como el buen vino añejo, sin embargo los colores en abril, embriagan como un vino joven trayendo alegría y bienestar.
La naturaleza despierta y las gotas de lluvia que el cielo hace caer, besan el sol haciéndolo multicolor asomándose en él el arco iris.

Esta tierra es verde porque el verde aparece sobre otro verde a medida que cambiamos el escenario de nuestros sueños.
Los prados se visten de verde y cantan:
Son de abril las aguas mil.
Sopla el viento achubascado,
y entre nublado y nublado
hay trozos de cielo añil.
Antonio Machado
Y todo esto ocurre cuando florecen las glicinas.
martes, 10 de marzo de 2026
Mimosas
Igual que la xesta, esa retama tan querida por los gallegos, también de porte desgarbado como una adolescente que promete una belleza extraordinaria en su madurez, también, como ella, tímida, se repliega sobre sí misma cuando siente la proximidad de algo o de alguien apenas la rozas.
Al tocar mínimamente sus hojas, estas se cierran inmediatamente y sus tallos menores caen por el peso de las mismas. Este mecanismo de contracción cumple dos objetivos: en primer lugar, simular ser una planta mustia es ideal para protegerse de cualquier posible predador. y en segundo lugar sirve para no perder una cantidad excesiva de agua durante el calor del verano e incluso para resguardarse del viento al reducir la superficie.
Todavía no ha entrado la primavera, la primavera que induce el despertar de la tierra, ella anuncia que no tardará en llegar, y Galicia nos recibe en una mar de mimosas amarillas, que te siguen en caminos y senderos haciéndote un pasillo de aroma dulzón, amable e inesperado.
Llegaron a esta tierra a mediados del Siglo XIX desde Australia y agradecida a ella se ha ido extendiendo colonizando montes y laderas.
Para quien viaja, las mimosas constituyen un recibimiento real, dándole una bienvenida olorosa y visual insuperable.
lunes, 2 de marzo de 2026
La lluvia
Desde que cayó sobre la tierra cuarenta días y cuarenta noches, la lluvia pasó a ser símbolo de fragilidad humana, por eso en el campo la lluvia engendra seres con el don de la predicción.
Crecí escuchando el sonido de la lluvia; mi primer recuerdo de ella es su discurrir por los cristales, su percutir en los tejados, de tal manera que si no llueve siento una ausencia rara, un aire seco que me inquieta y me acompaña el sentimiento de cierta compasión por los que no han forjado una memoria saltando charcos.miércoles, 11 de febrero de 2026
Península del Morrazo
Lugar mágico de brujas, campanas que llaman a aquelarre y de ánimas errantes, cuya fama y leyenda ha llegado hasta nuestros días.
La península del Morrazo es una pequeña península localizada en la Provincia de Pontevedra. Tiene unos 40 km de longitud, por 10 km de ancho, y separa las rías de Vigo y Pontevedra.
En la península del Morrazo, comarca mágica, denominada por algunos como la " península de las brujas", se encuentra la localidad de Coiro con su iglesia que posee un imponente campanario barroco.
Cangas, en la punta del Morrazo es una tierra encantadora. Tanto es su poder de atracción, que en los tiempos grises de los siglos XVI y XVII, hombre bravos y exigentes se lo atribuyeron a la brujería.
Sucedió que algunas mujeres tristes paseaban de noche, solas por el arenal de la playa para poder encontrar en la soledad el consuelo que necesitaban. La gente del pueblo comenzó a murmurar sobre los paseos nocturnos de estas mujeres y como siempre, el desconocimiento crea temor, y empezaron a distinguirlas y a atribuirles la brujería. Por tanto decidieron que eran unas meigas.
El arenal de Coiro tuvo fama de ser sede de aquelarres, tanto que el científico Padre Sarmiento, se fue hasta la iglesia de San Salvador, a ver si había huellas de que sus campanas tocaran solas para convocar a las brujas.
El arenal de Coiro es hoy la playa de Rodeira, pero la magia hay que buscarla más hacia el oeste, hacia el imponente farallón de la Costa da Vela, que se enfrenta al Atlántico por la puerta que dejan las Cíes y Ons.
Las brujas de Cangas son una tradición muy especial dentro de la gran tradición de brujas gallega. Porqué allí, cerca del pueblo, en el arenal de Areas Gordas, que pertenece a la parroquia cercana de Coiro, se reunían en los días clave de aquelarre, convocadas por una campana que tañía sola en la Iglesia.
La campana de esta iglesia se decía que tocaba sola para convocar a las brujas todos los sábados para un aquelarre en la playa de Areas Gordas, donde las visitaba el maligno. Al parecer, al pie de una fuente se reunían las brujas, sobre todo en la noche de San Juan para llamar a las ánimas errantes de la zona.
Dicha campana se hizo famosa porque tañía sola.
Una de las supuestas meigas Elvira Martínez, declaró bajo tortura que desde los veinte años era esposa del demonio.
Entre brétemas.
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